El documento discute si el bien y el mal son conceptos objetivos o subjetivos. Presenta dos puntos de vista: 1) que ciertas acciones son intrínsecamente buenas o malas, como orar o blasfemar, respectivamente, y 2) que depende de la intención del sujeto. También rechaza que el placer o la utilidad determinen lo que es bueno o malo, argumentando que existen leyes morales objetivas derivadas de la naturaleza humana.