La temperatura del aire es la característica del clima que más directamente sentimos. La temperatura depende del estado físico de los materiales, como el agua, que se congela por debajo de 0°C, es líquida entre 0°C y 100°C, y se evapora a partir de los 100°C, cuando las moléculas están más alejadas y se mueven más rápido, requiriendo más energía térmica.