El documento trata sobre la conservación y restauración del patrimonio arquitectónico, enfatizando su importancia cultural e histórica para generar conciencia entre arquitectos y estudiantes. Se analiza la evolución de las políticas y normativas relacionadas con estas prácticas a lo largo del tiempo, así como la necesaria adaptación de los edificios a nuevas funciones sin comprometer su legado. Se concluye que una adecuada conservación puede beneficiar a las comunidades mediante el desarrollo turístico y la identificación cultural.