El documento define el terrorismo de estado como el uso ilegítimo de la violencia por parte de un gobierno contra su propia población. Explica que este tipo de terrorismo se utiliza principalmente en regímenes autoritarios para mantener el miedo y control sobre la gente, dando ejemplos como la Unión Soviética, Alemania Nazi y el régimen de Saddam Hussein. También menciona que América Latina pierde $168 mil millones anuales por el aumento de la delincuencia y la violencia.