Alfonso I el Batallador, nacido en 1073 en Huesca, se dedicó a luchar contra los musulmanes y logró duplicar el tamaño del Reino de Aragón tras conquistar Zaragoza. Gobernó temporalmente sobre varios reinos hispánicos y se proclamó "Emperador de España", aunque su matrimonio fue anulado por la oposición nobiliaria. Murió en 1134 en Poleñino.