La niña Anna debe abandonar su casa en Alemania y emigrar con su familia debido a que son judíos y Hitler ha llegado al poder. En el viaje a Suiza, Anna recuerda con tristeza a su conejo de peluche rosa que tuvo que dejar atrás. Finalmente, la familia llega a Londres buscando un nuevo comienzo lejos de la opresión nazi en Alemania.