Los trastornos disruptivos del control de los impulsos y la conducta se manifiestan a través de problemas en el autocontrol, resultando en conductas que violan derechos de otros y que son más comunes en varones. Estos trastornos a menudo se presentan junto con el TDAH y son influenciados por factores biológicos y ambientales, especialmente durante la adolescencia. El diagnóstico precoz y la intervención temprana son cruciales para prevenir el desarrollo de estas patologías.