El turismo religioso tiene como motivación fundamental la fe. Las ciudades santas históricas como Jerusalén, La Meca y Roma siguen siendo importantes destinos. El turismo religioso es fuerte en Europa, donde 15 millones realizan este tipo de turismo, y Latinoamérica. Los viajes religiosos suelen ser cortos, de 3-4 días. Incluye visitas a santuarios, peregrinaciones, celebraciones religiosas. El turismo católico, islámico y evangélico también son formas de turismo