La publicidad en 2024 enfrenta transformaciones impulsadas por cambios legales, tecnológicos y de comportamiento del consumidor, destacando la importancia de la digitalización y la inteligencia artificial en las estrategias de marcas. Los anunciantes deben adaptarse a las demandas de los consumidores, que buscan autenticidad y responsabilidad social, evitando prácticas como el 'greenwashing'. A pesar de los desafíos, la publicidad se presenta como una herramienta clave para conectar productos y servicios hacia la sociedad, con un futuro prometedor lleno de oportunidades.