El ángel acepta la misión de Dios de ir a la Tierra y nacer como un humano. El ángel le pregunta a Dios quién lo cuidará siendo pequeño e indefenso en la Tierra, a lo que Dios responde que ha escogido a un ángel para cuidarlo, su madre, quien lo cantará, sonreirá, enseñará a hablar y orar, y lo defenderá de los hombres malos.