Los colores tienen significados definidos por su efecto emocional y cultural. El azul se asocia con la tranquilidad y la concentración, el amarillo con la felicidad y la fertilidad, el rojo con el poder y la ambición, el negro con el misterio y la tristeza, el naranja con la alegría y la vida, y el blanco con la pureza y la paz. Cada color influye en nuestro estado de ánimo y en cómo nos expresamos.