El documento sugiere que el feminismo fue inventado y patrocinado por la élite poderosa como la Fundación Rockefeller para desestabilizar la sociedad y aumentar su control. Argumenta que el movimiento feminista destruyó la familia tradicional al incentivar a las mujeres a perseguir carreras en lugar de ser madres y esposas, y a ver a los hombres como enemigos. Concluye diciendo que la Biblia ofrece una perspectiva alternativa sobre los roles apropiados de hombres y mujeres en la familia.