Francesco Borromini fue un arquitecto suizo-italiano nacido en 1599, reconocido como uno de los máximos exponentes del barroco en la arquitectura. Su obra se caracteriza por el uso de formas curvas, dinamismo espacial y una profunda implicación emocional en el diseño, destacándose en iglesias como San Carlo alle Quattro Fontane y Sant'Ivo alla Sapienza. Borromini tuvo una adversa relación con Bernini y se suicidó en 1667 en Roma.