El documento aborda el desarrollo del talento en un contexto laboral cambiante, destacando la necesidad de adaptarse a nuevas formas de trabajo y contratación impulsadas por la diversidad y la tecnología. Se describen competencias emergentes y yacimientos ocupacionales, así como la importancia del personal branding y el networking para la empleabilidad. Se concluye que el futuro del trabajo requiere de un enfoque colaborativo y flexible, valorando tanto la tecnología como el talento humano.