Durante la República Conservadora (1831-1861), los conservadores asumieron el poder en Chile en 1831 bajo el presidente José Joaquín Prieto y la influyente figura de Diego Portales. Se promulgó la Constitución de 1833 que estableció el orden conservador con un fuerte poder ejecutivo. La economía se reorientó hacia la exportación de materias primas, especialmente la minería. También se expandió la producción agrícola y se desarrollaron las ciudades y la educación.