La investigación destaca la importancia de los test de cociente mental, inteligencias múltiples y estilos de aprendizaje como herramientas en la enseñanza, permitiendo a los docentes entender las aptitudes y actitudes de sus alumnos para guiarlos hacia un aprendizaje significativo. Se realizaron evaluaciones en colegios tanto rurales como urbanos, revelando que muchos estudiantes no alcanzan un estilo óptimo de aprendizaje, lo que sugiere la necesidad de desarrollar habilidades en los educandos. Las conclusiones abogan por la capacitación docente y la aplicación de estos test para mejorar la calidad educativa y personalizar el proceso de enseñanza.